Campeón de poliladrón
Mauro Kolmann corría a toda velocidad con el cuerpo inclinado hacia adelante y los ojos llenos de lágrimas por el viento frío. Bajó un poco la velocidad y dobló en la primera esquina. Le tomó menos de un segundo ver que la vereda estaba ocupada por una pareja de chicos caminando sin apuro. Bajó el cordón y…
