El mago
Mi teléfono vibra. Lo agarro con mucha torpeza ya que la insensibilidad de la mano se extendió a ambos brazos. Es un mensaje de Toro: “Parece que desarrolló el síndrome de Estocolmo”. Mientras lo leo me llega una foto de Esleva tirada en el suelo inconsciente o, Dios no quiera, muerta. Espero que Toro sienta que todavía…
